Revocación y Crimen Prueban a Margarita

Revocación y Crimen Prueban a Margarita

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EDICIÓN 1179 • PRIMERA SEMANA DE NOVIEMBRE 2026 •

Cuautla, Mor.-Enmedio de una escalada muy seria de acusaciones, tanto por la revocación de mandato como por la muerte del activista de izquierda Gabriel Rivas y una intromisión muy seria de los narcos en los diferentes gobiernos municipales, en Cuernavaca y otros cuatro municipios que señaló el propio secretario de Seguridad y Protección ciudadana Omar Garcia Harfuch, el gobierno de Margarita González Saravia, primera gobernadora de Morelos, se ve envuelto en una vorágine de sucesos y según analistas, es poque este gobierno de la Cuarta transformación, se ha despegado de los principios del humanismo mexicano ideado y enarbolado por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, donde es básico gobernar a favor del pueblo y con el pueblo.
Este delicado escenario político pone de relieve un profundo contraste institucional. Mientras la administración estatal enfrenta cuestionamientos sobre su rumbo ideológico, acusado de tirar más al conservadurismo y el capitalismo feroz, el Poder Legislativo local se encuentra atrapado en un laberinto de presiones y cálculos cupulares en torno a la implementación de la Revocación de Mandato. Por un lado, bloques parlamentarios exigen que se respete el proceso constitucional y se emita la declaratoria tras alcanzar el respaldo de 24 cabildos municipales; por el otro, se multiplican las resistencias, los amagues de retractación de algunos ayuntamientos y el temor latente de las distintas fuerzas políticas a que este mecanismo de rendición de cuentas se convierta en un bumerang que los alcance en el futuro, y mientras Rafael Reyes Reyes alega respeto y legalidad, otros diputados como Tania Rodríguez Ruiz y los panistas Daniel Martínez Terrazas y Andy Gordillo, señalaron que no se debe tener miedo, que la revocación es un derecho de la ciudadanía a poner y quitar a sus gobernantes, si es que no les dieron resultados y que ya todo estaba decidido, solo faltaba que el Congreso declarara consitucional la aprobación.
La polarización legislativa adquiere tintes aún más graves al cruzarse con una crisis de seguridad sin tregua que golpea el corazón del estado. La indignación social se desbordó tras el cobarde asesinato del regidor de Cuernavaca y reconocido activista de izquierda, Gabriel Rivas Ríos, baleado cuando circulaba por la zona de Ejidos de Acapantzingo. Este crimen no es un hecho aislado, sino la expresión más lacerante de un clima de zozobra al que se suman las alertas emitidas por instancias federales sobre la infiltración de la delincuencia organizada en diversos gobiernos municipales.
Para diversos analistas, esta vorágine de violencia, opacidad legislativa y desencuentros políticos refleja que la actual administración se ha alejado peligrosamente de los principios rectores del humanismo mexicano. Cuando el poder prioriza la supervivencia política y los arreglos cupulares por encima del bienestar, la justicia y la seguridad de la ciudadanía, la congruencia se extingue. Morelos vive una hora cero donde los pretextos ya no caben, exigiendo representantes dispuestos a enfrentar el escrutinio público y a devolverle la paz a la sociedad.
Analistas piensan que incluso miembros del gobierno estatal y del ayuntamiento de Cuernavaca que preside José Luis Urióstegui Salgado, están involucrados en el asesinato del activista de izquierda Gabriel Rivas Ríos, por su protesta férrea en contra de una inmobiliaria que pretende construir edificios en el predio natural conocido como La Cazahuatera en Cuernavaca, Morelos, en oposición al proyecto inmobiliario denominado Altoverde (o Alto Verde), impulsado por la empresa inmobiliaria Portenta. También por sus denuncias en la apertura de bares y cantinas sin permiso por escrito en Cuernavaca y además de unos campos de futbol de Cuernavaca como en la Antonio Barona, 28 de agosto, y en la Flores Magón, donde denunció que se abrían establecimientos que vendían alcohol y drogas las 24 horas del día, y el regidor apoyó para que lo recogiera gobierno del estado causando problemas a este grupo de narcoterroristas y a jefe de plaza alias el calzón,
Este regidor había pisado callos de varios integrantes de los narcoterroristas «los de siempre» comandados por Abel Maya Domínguez y Antonio Porcayo alias «El Tom» y con este actuar hoy queda más que demostrado quién manda en Cuernavaca quién decide quién vive y quién muere quién decide cuántos bares se abren o se cierran quién decide cuánto se le cobra de piso a los comerciantes ambulantes quién decide si tienes derecho a abrir un negocio o no, el regidor Rivas solamente luchaba por el pueblo pero cometió un error y se metió en un tema que acabaría con él.
Y para colmo, organizó una marcha en la cual estaba deteniendo la construcción de departamentos y casas en el lugar denominado la casahuatera en donde dijo, hay partidas jugosas para servidores públicos de gobierno del estado y municipales de Cuernavaca, que comulgan con «los de siempre» y hoy este es el resultado, una gente de trabajo y dedicada a la lucha social ha muerto a manos del narcoterrorista Abel Maya y sus socios de gobierno del estado, y al cual la gobernadora solo le dedico un «lamentamos el fallecimiento…» y no… a Gabriel, lo asesinaron, le arrebataron la vida, lo mandaron desaparecer, apartar porque les estorbaba, no se debe confundir, señalaron analistas.