Edición 1164 • Primera Semana de Julio 2026 •
El Mundial de futbol de este 2026, fue un motor para que millones de almas se volcaran a los estadios de los tres países México, Canadá y los Estados Unidos de Norteamérica.
Es este evento en la práctica una gigantesca muestra de la voracidad de una FIFA que hoy se dio el lujo de mandatar, por no decir secuestrar estadios, ciudades, aficionados o hinchas, o como le quieran llamar.
La Federación Internacional del Futbol Asociado, o soccer. No sólo monopolizó las diferentes plazas, sino que puso a los gobiernos a darles todo tipo de facilidades e incentivos para efectuar el magno espectáculo de la enajenación y manipulación, donde 22 jugadores y un arbitro corren en una cancha por la posesión de un balón de material sintético y con la esperanza de un triunfo mediante su majestad el gol.
Fue la FIFA, un organismo sobradamente avaricioso que convirtió a un deporte tan popular como lo es el futbol, a una fase elitista, donde todo fue dinero, dinero y más dinero en dólares, fue una actividad con actitud enfermiza de logros materiales, de los 48 países por esta vez que participaron en el certamen, saldrá un campeón un subcampeón y los mejores tercer y cuarto lugar del mundo del balompié. Durante más de un mes y medio las actividades y comentarios rondaron en torno a su equipo de futbol, lo que3 aprovecharon varios gobiernos para propinar medidas financieras, económicas o legales que de otra forma, serían muy difíciles de adoptar y permitir por parte de sus pueblos.
Hoy México deja el mundial, dicen que con la cara en alto, pero la cara en alto es para los vencedores, la derrota siempre nos hace mirar hacia el piso y llorar por no haber podido lograr lo esperado. Es también un hecho que desde antes se suponía que Inglaterra era un equipo muy superior, pues aparte de ser la cuna del futbol como se le conoce hoy en día, en los amaneceres del siglo veinte, tiene hoy por hoy la mejor liga de futbol, y nada que ver con nuestra pobre y mísera liga de futbol, de la Federación Mexicana de Futbol Asociación, donde se han dado y se van a seguir dando todo tipo de «chanchuyos», vicios y movidas, pero menos el futbol como visión de grandeza, son pues los mercenarios de la Federación Mexicana una caterva de incongruentes, que sabiendo que es de beneficio para todos que mejore y sea el mejor del mundo, nos vamos con la mediocre actitud de lo que más y lo único que importa es el negocio.
Finalmente se fue el entrenador Javier Aguirre, y se queda enfrente de la selección mexicana ese futbolista exitoso que es Rafael Márquez, ojalá que ya se termine ese estúpido proceder de los dueños de los equipos de manipular entrenadores y «recomendar» jugadores para que los considere el seleccionador, caso contrario seguiremos siendo el futbol de segunda, cuando tenemos material humano e infraestructura para de los mejores del mundo.


