Edición 1155-V Primera Semana de Mayo 2026
Apenas trascurridos algunos días en que la planta NISSAN en CIVAC en Jiutepec, dejó de producir y dio a conocer lo que fue la última unidad armada en Morelos. Se presentó un pleito, resolución de un litigio, que culminó con un desalojo de lo que fuera por casi cuatro décadas la tienda de venta de autos Nissan más importante de la región oriente del Estado de Morelos y esto, aunque sucedió en Cuautla, la distribuidora abarcaba casi los 18 municipios.
Es importante señalar que en un comunicado la empresa en Cuautla, del grupo Iragorri, con domicilio en el Polvorín en Cuernavaca, se compromete con los trabajadores a considerar a salvo los derechos de todos sus trabajadores, que son «nuestra prioridad».
Así pues en el Morelos, de la morenista primera gobernadora Margarita González Saravia las cosas no le están saliendo nada bien, no sabe o no utiliza operadores políticos, porque todos los eventos, le llegan y le opacan en algo o en mucho, su noble estrella con la que llegó al encargo y al año y medio de gestión el estado se le va de las manos como agua.
Urgente que se sepa que por ejemplo un lio de la UAEM, ella dice que no de su incumbencia, pero la golpeó y sus adversarios la utilizan y la utilizarán para demoler su aura gubernamental. El caso de la nissan, y también la del cierre de la distribuidora del grupo Nissan Iragorri de Cuautla, como gobernadora, ella debió saber en qué términos estaba ese asunto, no porque le incumba, sino porque es su estado gobernado y, todo lo que se mueva deber es suyo, que no rompa la estabilidad y la gobernabilidad, sin embargo no fue así. Nadie le informó, nadie se enteró y si se enteraron sus auxiliares, no dijeron nada por estar más preocupados de las próximas elecciones que de las próximas generaciones.
Son fuentes de trabajo importantes, que deben ser cuidadas, no rescatadas, no se confundan. Pero si hay conflictos en lo laboral, de esto todo debe enterarse el equipo más cercano de la gobernante, so pretexto de que se le debilite la gestión y termine su sexenio si es que lo termina como un palo de gallinero. Pero desde el principio se dio muestras de que no hubo la debida aquiescencia, o sea no aceptó, con el mandato y lo que el encargo le obliga, pues a los primeros días legó la temática de la inseguridad pública y la mandó a otro espacio, que no se sabe si el general tenga la paciencia y el aplomo para continuar como lo hacía el exsecretario de seguridad, Miguel Ángel Lozano Urrutia, ante las preguntas del gremio reporteril, que son todo, pero nunca cómodas, aunque si a veces lisonjeras y a veces perversas.
Ahora bien, el partido en el poder en Morelos, MORENA ni luce, su actual dirigente no se mueve, no hace ruedas de prensa, para que se diga algo, y claro las preguntas de las dudas aparecieron y siguen allí. ¿Es o no competente la dirigencia para el cargo….sabe lo que puede y debe hacer como dirigente presidente o en la Secretaría del partido, lo que deben y pueden hacer o no saben, o les vale?.
Aunque se dijo una vez y ocasionó prurito o ronchas entre la estirpe gobernante. La gobernadora está sola, Margarita como se decía en el pueblo, se rodeó como Jesucristo, de puro senil, decrépito, políticamente reprobado, y algún joven neófito, y que desconocen que una de sus principales funciones es evitarle que, los problemas de la entidad que son muchísimos, le lleguen principalmente a la figura principal del gobierno en Morelos, que representa ella. Y repetimos la gobernadora está sola, en medio de hienas, hipócritas, blasfemos de la cuarta transformación y aviesos funcionarios de cuarta e ínfima categoría, empresarios codiciosos, contratistas y concesionarios abusivos y en total una caterva de advenedizos, que no sacan a un «buey de la barranca». Se tenía que decir y se dijo dicen por allí en las redes sociales.


