EDICIÓN 1175 • SEGUNDA SEMANA DE OCTUBRE 2026 •
30 millones de mexicanos ingieren alcohol a diario.
Es una nota que apareció en un diario nacional. A ello ahora habría que agregarle y en Morelos ¿cuántos de los casi dos millones de ciudadanos son bebedores de diario y más cuantos de esos bebedores de alcohol, son adictos o al menos consumen drogas de distinta especie?. El que se beba alcohol es ya una pésima costumbre arraigada en nuestro país y en nuestro estado de Morelos. Alcohol que va en sus distintas presentaciones y grados de alcohol, pues hay variedades y cantidades diversas que van desde las hoy famosas cervezas cero, hasta los aguardientes de caña, que son tan socorridos por los que preparan las «aguas locas», que se sirven principalmente en fiestas y eventos populares y masivos, aunque hoy en día lo que rifan son las «caguamas». Una caguama estándar en México contiene 940 ml de cerveza y generalmente entre 4.5% y 5.3% de grados de alcohol por volumen, lo que equivale a unos 33 a 34 gramos de alcohol puro.
Cervezas claras estándar (como Corona, Carta Blanca o Miller High Life): 4.5% a 4.6% de alcohol. Cervezas más oscuras o especiales (como Modelo Caguama): alrededor de 5.3% de alcohol. Alcohol puro aproximado, entre 33 y 33.8 gramos de alcohol por botella (lo que representa casi 3 unidades de bebida estándar). Imagínense que existen personas que se toman fácil tres o cuatro caguamones.
Ahora vamos por el «desempanse»…
En su estado original y tradicional, las bebidas energizantes comerciales (como Red Bull, Monster, Rockstar, entre otras) no contienen alcohol. Son bebidas analcohólicas diseñadas para estimular el sistema nervioso central, pero están compuestas principalmente de cafeína, taurina, vitaminas del complejo B y azúcares. Sin embargo, hay que tener en cuenta dos situaciones importantes, bebidas alcohólicas energetizadas («Ready to Drink»), en el mercado existen productos específicos que combinan alcohol (como maltas o destilados) con ingredientes de bebidas energizantes (cafeína y guaraná). Estos casos vienen claramente especificados en la etiqueta y su contenido alcohólico suele rondar entre el 4% y el 9% de volumen de alcohol, similar a una cerveza fuerte o un cóctel preparado.
El peligro de la mezcla casera…
Es muy común que en fiestas o antros se mezclen bebidas energizantes con licores (como vodka o whisky). Aunque la bebida energizante no traiga alcohol por sí misma, al mezclarla se crea una combinación riesgosa, ya que la alta cantidad de cafeína enmascara los efectos depresores del alcohol, haciendo que la persona no perciba su nivel real de embriaguez. Es un hecho que hay la costumbre del aperitivo, o la cervecita antes de comer o el brindis del cumpleaños o el licorcito del 43 después de la comida o una cremita para la digestión y de allí para adelante, o sea que, si esa nota es por estas y otras ocasiones o situaciones, bien puede decirse que son muchos más los mexicanos y morelenses que beben a diario alcohol. Ahora bien, existen lo que los Alcohólicos Anónimos llaman el «bebedor problema», que es el individuo que ya rebasó al bebedor social y al fuerte y se ubicó ya en donde su bebetoria es definitivamente insufrible para la sociedad, para los amigos y familiares. Es el individuo que habiendo bebido tal cantidad de alcohol no le bastarían 24 horas para que su cuerpo lo asimilara, pero se levanta al poco tiempo, algunas horas después, con la sed espantosa y las ansias enormes de seguir tomando de la botella «salvadora» Y de esos México están reproduciéndose al por mayor y es que así como el tabaco que es una droga por la nicotina, aunque se eléctrico, que hoy incluso combinan con ciertas sustancias, el alcohol es el paso al consumo de cocaína, metanfetaminas y otras sustancias tóxicas que hoy son tan comercializadas incluso más de lo que usted y cualquiera se imaginan.


