“Nos Arrebataron la Paz y lo Ignoramos”

“Nos Arrebataron la Paz y lo Ignoramos”

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Edición 1142-V Tercera Semana de Enero 2026

Cuautla, Mor.-Perdimos identidad, paz y tranquilidad, en Morelos y todo México, en aras de un «señuelo», que no sueño, ideado por el capitalismo salvaje a ultranza anglosajón. Sentenció el ingeniero Agrónomo y artista de pinturas en miniaturas, oriundo de Jonacatepec Morelos, Salvador Espejo Benítez, en entrevista con Expreso de Morelos.
Tras de una entrevista en el foro de Expreso tv, del Expreso de Morelos, en el programa «Historias de Vida» el maestro en pintura artística en miniatura, cantante e ingeniero agrónomo, señaló que esa vida actual de desgracia, crimen y mucha maldad, es producto de la manipulación que desde las élites se nos ha infligido, con la idea de la modernidad, la civilización, el avance y progreso capitalista.
Esta doctrina venida desde muchos lugares pero principalmente de los poderosos grupos elitistas de los vecinos del norte y Europa, dio al traste con toda nuestra cultura, pues en México somos un mosaico pluricultural. Esa manipulación-enajenación de nuestros conciudadanos, nos la metieron con calzador y a gusto y tolerancia de varios gobiernos mexicanos, lo que incluso llegó a dar como resultado que nosotros nos avergoncemos de ser mexicanos, de ser indígenas, «yo soy de origen indígena aunque me vean blanco de piel y ojos azules».
El maestro Espejo Benítez, que desde las 14 años, cuando con sus primeros ingresos logró llevar clases de dibujo y pintura a ochenta alumnos de forma gratuita en su natal municipio de Jonacatepec, también fue claro en hacer un llamado a la mismísima presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la Gobernadora Margarita González Saravia, para que se fijen más en el campo, y dijo «existimos infinidad de ingenieros agrónomos que quieren hacer producir el campo en grande». «A mi dígame donde quiere que trabaje y lo hago en cualquier estado de la república con el método de mi creación, (biosime) con el cual realicé mi tesis, al egresar de la escuela de agrónomos Antonio Narro, donde incluso enseñé en talleres a pintar y dibujar a muchos alumnos». Además fue montador de toros en Estados Unidos, en animales de casi una tonelada de peso.
Este polifacético ciudadano se dice amante del ayudar a los demás, de enseñar a los demás con el solo interés de que los mexicanos salgan adelante, dijo no importarle tanto el acumular dinero y se mostró un defensor de los oprimidos y pobres, a quienes ha ayudado todo lo que posible y a sus alcances, lanzó una llamada de atención a que los que hoy en Morelos, no se han portado bien y andan por los caminos de la delincuencia y del maligno, a que recapaciten, «es el mismo gasto de energía el hacer la maldad que el bien y aquí salimos beneficiados todos, con acciones de bondad, de amor de solidaridad. En cambio si andan en los caminos del malo, siempre van a terminar mal».
Finalmente señaló que «se nos arrancó y no supimos ni cuándo, ni cómo, la felicidad de antaño, la tranquilidad de otros tiempos, con engaños publicitarios, musicales y hasta comentarios de opinólogos famosos, de que el futuro estaba en la modernización.
Lo que hizo ese capitalismo salvaje a ultranza e importado, fue solo dividir a las familias, distorsionar los principios morales y espirituales de nuestro pueblo y destruir nuestra sociedad, con el sólo propósito de ser un pueblo de dominantes y dominados.
Un último llamado a la sociedad de Morelos y de México fue a que se preparen, a que no dejen de leer, no dejen de crear y recrear, de imaginar y de soñar. Que no se dejen engañar por el brillo reluciente del falso oro, que enorgullece a los inconscientes de lo que México no debe ser y es y de lo que los morelenses podemos llegar a lograr si nos unimos y dejamos de ser presa fácil de drogas, vicios alcohólicos y dependencias esclavizantes y malsanas, que van desde el cigarro hasta el alcohol y las diferentes drogas que hoy se puede decir culminan con el fentanilo que mata mas pronto, pero que solo Dios sabrá que otra cosa más podrán después inventar para hacer de la sociedad de hoy una sociedad de Zombies, o seres moribundos o casi muertos.