Edic.1165-V • Segunda Semana de Julio 2026 •
Por muchos años o, mejor dicho por toda la historia del estado de Morelos, este ha sido una «sucursal» de la capital de la república Ciudad de México, antes DF, y como lo dijo alguna vez el innombrable Graco Ramírez Garrido Abreu, «Somos el municipio más grande del estado de Guerrero». Inaudito e inconcebible.
Es importante hoy pues hacer un llamado a este gobierno, se ponga las pilas, y haga una verdadera simplificación administrativa y a incentivos fiscales reales para las micro y pequeñas empresas locales, tan golpadas por la inseguridad de los malandros organizados y de los robos hormiga de empleados desleales.
Morelos pues, necesita dejar de depender tanto del turismo de fin de semana o de ser una «sucursal» residencial de la Ciudad de México, y apostar por proyectos industriales y tecnológicos sustentables que retengan el talento joven en el estado. Son millares de escolapios que egresaron de una carrera en Morelos, y son los mismos que no hallan un lugar, o empresa a modo, para aplicar lo aprendido y ejercer su carrera, y lo único que queda para ellos es el empleo mal pagado, vagar, la economía informal o irregular, el taxi, la ruta, o incluso la prostitución y lo que «haya», incluso la delincuencia.
Es verdaderamente envidiable que en derredor de nuestro estado de Morelos otras entidades se desarrollan, se ven crecer, modernizarse, crear y recrear museos, industria, empresas y un sinfín de mejoras para su sociedad, solo en Morelos, estancado todo, sin el más mínimo asomo de crecimiento en rubro alguno. Las festividades repletas de bailarines y danzantes grotescamente envenenados por el alcohol y las drogas, «bien locotes», brinque y brinque, queriendo olvidar que no hay futuro para tanto joven, hombres y mujeres que quieren ser y vivir, casarse y tener una familia pero que sin más esperanza que más de lo mismo, sólo serán o recrearán familias disfuncionales, donde el común denominador será la borrachera, el desánimo y el abandono.
En los suburbios de otros estados crecen los edificios, en los municipios de Morelos no se han dado nada a excepción de los «Altitud», donde fueron marcados por la sangrienta batalla última del conocido como Arturo Beltrán Leyva Alias «El Barbas» o el «Jefe de Jefes», de allí en Cuernavaca, fuera de eso nada, si hay muchos y muy irregulares casi «criminales» vendedores de terrenos que otrora fueron buenas tierras de cultivo. Predios que son vendidos en abonos o al contado por altos precios, pero sin mayores servicios y aún con el riesgo de ser propiedades ejidales, pero de algo se tiene que mantener la gente y ella le busca de todas las formas, aún las ilegales.


