Morelos ¿un Pueblo Esclavo?

Morelos ¿un Pueblo Esclavo?

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Edición 1142-V Tercera Semana de Enero 2026

Somos un estado de los más pequeños en la república mexicana. Somos de los más poblados y por ende de los más «enfermos».
En los recientes datos que el sector salud han dado a conocer, y hoy corroborado por la etapa 2026 de los carnavales, que convierten a las cabeceras municipales dentro de sus primeros cuadros en una enorme y muy colorida fiesta. Pero con esa fiesta se ponen a correr millones de litros de cerveza, de alcohol de las diferentes marcas y calidades, desde la cañita, el zacualpitan o esas bebidas que casi nadie conoce pero que atarantan feo y alteran horrible el cerebro de los hombres y hoy cada vez más de mujeres, quienes ya bajo sus alumbreicantes efectos, hacen toda clase de tropelías, se denigran de lo peor y a veces caen en actos repugnantes y reprobables.
El alcoholismo, como la drogadicción y ahora el libertinaje sexual, entre otros encadenamientos más, hacen al individuo un esclavo de verdad, pues una vez que logran atajarlo, es muy difícil que salgan de allí, incluso antes tendrán que ir al manicomio, al hospital, a un grupo de Alcohólicos Anónimos, a algún grupo religioso, buscando soltarse de esas cadenas,
Esas cadenas fueron en sus primeros tiempos como una suerte de hilos delgados como el de una fina telaraña, pero fueron aumentando en grosor y en cantidad que cuando se dio cuenta la persona ya estaba atada a una dependencia tal que le parece imposible romperla, era ya una gruesa asfixiante y fuerte cadena que se parecía al acero.
En la actualidad ya no sólo es el alcohol, ahora también son las drogas y toda su variedad desde fármacos o «pastas», «chochos», hasta drogas ilícitas que se fabrican en México, Morelos y muy especialmente en Yautepec de Zaragoza, donde se han destruido ya más de tres laboratorios donde hubo capacidad de fabricación, para llevar al mercado nacional e internacional, varias toneladas de metanfetaminas y otras drogas.
Es increíble la cantidad de consumidores jóvenes y adultos, hombres y mujeres que tiene nuestro estado, y son gente que a todas horas anda manejando autos, motos y hasta bicicletas, incluso unidades del trasporte público, son personas que lo mismo se dedican a l comercio que a la industria, que son empleados y hasta servidores públicos. Son consumidores hombres y mujeres en Morelos que vana trabajar y no pueden por lo mismo dar el 100 por ciento, de su desempeño, y sin embargo existen otros empleados e incluso jefes que los concienten y toleran porque se «mochan» y aflojan ya sea sexo o dinero o sustancia.
Al respecto que están haciendo nuestras autoridades estatales y municipales, no hacen nada bueno ni nada malo, simplemente no hacen nada o les vale. Pero es de imaginar que los próximos a consumir e intoxicarse pueden ser sus hoy pequeños hijos, y claro perder la vida a edades muy tempranas.
Finalmente ¿qué hace la familia al respecto?. Y es que si los padres andan en lo mismo, en la farra o con amantes, nada dirán. Aquí para culminar, cabe recordar la frase que elaboró el hoy conferencista y empresario exitoso Marcelo Yaguna, «Conozco a mucha gente que se dice ser capaz de morir por su familia, ahora pregunto, estás dispuesto a vivir bien, vivir mejor y ser mejor, ser un ejemplo a seguir por esa tu familia. Es decir alimentarte mejor, ejercitarte mejor, estudiar mejor, aunque ya no estés en la escuelita, rezar, hacer oración y dejar todas esas dependencias malsanas y esclavizantes o te vale?.
Porque si Morelos y su gente es actualmente un esclavo de drogas, alcohol y sexo desmedidos. Ese Morelos está muy enfermo y es porque nunca se le puso atención a ser mejor, cada uno de sus conciudadanos, porque la cadena más fuerte es tan débil, como el más débil de sus eslabones.