“Misericordia Quiero y no Sacrificio”

“Misericordia Quiero y no Sacrificio”

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Edición 1141-V Segunda Semana de Enero 2025

Existe una lucha infernal entre los llamados «conservadores» y la otra gente que apoya la Cuarta Transformación de México, puesta en marcha con la llegada de AMLO y hoy continuada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Esta lucha es sabido, es principalmente por los privilegios, que unos quieren desaparecer por completo y otros que sueñan con volverlos a tener.
Es claro que quienes optan por debatir y luchar en aras de que los privilegios se recuperen y sigan como antes, se ofuscan y desesperan hasta llegar a ofender de manera ruin, cobarde e increíble no sólo a otros conciudadanos, sino que sus ofensivas y deprimentes frases alcanzan incluso la investidura de la presidencia de la república y no sienten ni siquiera remordimiento alguno, claro que los demás servidores públicos de cualquiera de los tres poderes, no les merecen respeto alguno. Ello es muestra de que a los antes privilegiados no les mueve otra cosa que su egoísta vida, sus intereses personales y de grupo.
Y no es cosa de partidos, porque al final del día a los antes privilegiados no les importan los ideales ya que son inmisericordes con respecto a los más desposeídos, muy a pesar de decirse católicos, seguidores de cristo y de asistir a misa los domingos y fiestas de guardar por lo menos.
Y no es precisamente que muchos de los que se dicen adversarios de la Cuarta Transformación, a la cual denominan incluso la «trasformación de cuarta». Esos adversarios son inmisericordes, o sea que carecen de toda misericordia y acusan que los pobres, lo son por su ignorancia, nulo esfuerzo o por ser desobligados, «huevones» o pésimos e incivilizados. Sin embargo, no consideran que hay quienes han sido marginados y las autoridades públicas o católicas que ayudarlos debieron, en su mayoría, simplemente los utilizaron, hicieron como que si les interesaban en tiempos de elecciones y si es que les rendían bien en el trabajo, bien en pleitesía, bien en ser buenos y eficientes con sus mandatos, órdenes y deseos.
Estos, hoy muy groseros y barbajanes, idénticos a la peor ralea, seres que se dicen mexicanos, que sacaron a relucir el cobre, demostrando que lo primero que se pierde es lo que no se tiene y que aplauden incluso que el imperio del norte se haga cargo ya de este país llamado México, y que se ofenden cuando les llaman apátridas o «vendepatrias», nunca consideraron que si bien a ellos les costó trabajo salir adelante, siempre contaron con «palancas», que compradas o adquiridas, los otros que no lograron sobresalir y se encontraban en la miseria misma y la pobreza total es porque además de que no contaron con esa malicia tan elogiada y calificada de «chingonería», fueron esas autoridades que debieron hacer siempre políticas públicas para que todos, pero todos, tuvieran acceso a la educación, a una alimentación adecuada, a una salud y a un salario digno, pero en lugar de ello, los miserables siempre quisieron ver a los otros más miserables y hasta los calificaron de «pobres infelices, muertos de hambre» y claro hoy se dan golpes de pecho por tanta inseguridad y delincuencia, cuando la realidad es que esta realidad de hoy esa efecto de todas las causas equivocadas, de políticas inadecuadas y de comportamientos estúpidos como aquel de que «el que no tranza no avanza». Así que seguirá dándose en cada ofensa y reproche a la 4T, unas lágrimas de aquello que no se supo defender como humano misericordioso y solidario con los más desprotegidos.