La República de la Unión de Myanmar, ubicada al Sudeste Asiático, presenció uno de los terremotos más mortíferos que haya azotado al país, el pasado viernes 28 de marzo, con magnitud de 7.7 donde derribaría edificios en lugares lejanos como la capital tailandesa, Bangkok, y enviara temblores a través de las provincias chinas cercanas. Se ha confirmado la muerte de más de 2.000 personas en Myanmar. Los expertos temen que la cifra real de muertos tarde semanas en conocerse.

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