Cuautla, Mor.-Las cosas en la entidad no están nada bien por ningún lado, la inseguridad cada día suma más muertos, los robos aumentan considerablemente, entregan fertilizante ya cuando van a cosechar los campesinos, y ahora las graves, muy graves acusaciones que intercambiaron en un pleito de “comadres”, (donde las verdades aparecen), el presidente municipal de Yautepec, Agustín Alonso Gutiérrez y el medio hermano del actual gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo de nombre Ulises Bravo. Ellos se acusaron de desvío y malversación de fondos principalmente del FAEDE, de engañar y de exigir recursos para la campaña electoral, ambos de ser descuidados y desinteresados con la pandemia y de muchas cosas más. Cabe decir que en ambos escritos se deja ver la poca cultura, la pésima ortografía y nula sintaxis y una aparente diplomacia que raya en el odio.
Otro tema y más serio, fue la falta de pago hacia los trabajadores del fideicomiso del Balneario “Agua Hedionda”, antes el emblemático e icónico lugar por excelencia en Cuautla, donde sus trabajadores acusaron al actual director del fideicomiso Marcelino Espinosa, de no pagarles su quincena, aguinaldo “y no sólo a los trabajadores, sino hasta los jubilados les han dejado de pagar, no da la cara y no informa nada de lo que hace”, denunciaron los empleados. También, dejaron ver el turbio actuar con su hermana, la contadora Rosa Espinosa, que lleva años laborando en el balneario, “pero pues hoy con su hermano como director, los manejos son muy diferentes, hay privilegios para unos, el trato deja mucho que desear. Y pues como la hija de Marcelino es diputada federal, difícilmente nos hacen caso, ya es mucha soberbia y prepotencia de ellos”, aseveró una trabajadora quien prefirió omitir su nombre. Cabe destacar, que en el 2014 el balneario ingresó casi 13 millones de pesos y para el 2016 más de 16 millones, ya que estaba mejor administrado y con mayor publicidad gubernamental, “antes los administradores tenían amor por la ciudad, por este lugar emblemático, hoy no hay interés y falta mucha transparencia en el manejo de los recursos”, señaló un trabajador. Antes se cobraba 50 pesos de entrada, no 75 como hoy se hacía, había promociones de 2 x 1, 20 pesos antes de las 9 de la mañana, 15 pesos para los de aquaerobics, entre otras bondades que ofrecía Agua Hedionda, “hoy la alberca principal es un pantano, no hay dinero para nada, si no nos pueden pagar menos mantener las instalaciones, no gestionan recursos ante el estado, no hay nada pues”, lamentaron los entrevistados. Entre otras tribulaciones, además de la pandemia y el sismo 19S, el balneario debe sólo en pensiones más de 100 mil pesos mensuales a pagar, además de que el ejido de Otilio Montaño ya le ganó el juicio a la consejería jurídica del gobierno estatal, donde un juez determinó que deben pagar las más de 2.6 hectáreas en beneficio del núcleo ejidal, previo avalúo que aún no se ha dado a conocer. También, dieron a conocer, que buscan quebrar el balneario “porque Margarita González Sarabia, quién es dueña de las Estacas, pretende comprar Agua Hedionda una vez que lo hayan declarado en quiebra, situación que toma fuerza por los malos manejos que se vienen haciendo por el administrador Marcelino, que es compadre de AMLO y su hija es buena amiga del presidente, por eso es diputada plurinominal”, aseveraron.