Cuautla, Mor.- Ante la andanada de reproches y fuertes presiones por la imparable ola de violencia donde lo mismo asesinaron líderes de comerciantes que empresarios y hasta al hermano del ex-gobernador y hoy diputado, el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, pidió “un trabajo conjunto”, al participar en la primera reunión de trabajo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPyC) Federal, con mandatarios del EdoMéx, Guerrero, Puebla, Hidalgo y CdeM, sin embargo la población opinó que es el gobernador del estado de Morelos, el primero que prefiere pasear y hacer relaciones deportivas que dedicarse a laborar para lo que fue electo y por lo que le brindaron el voto de confianza.

Análisis muestran al “Cuauh”, como el menos aprobado y más pérdida de confianza de sus gobernados y más en nuestra entidad donde cualquier signo de desinterés, desploma la credibilidad de gobernadores, diputado o presidente municipal.

Opina un analista viejo que, el político es como los autos nuevos, en la elección son los “buenos”, pero al momento de tomar protesta, como el auto al salir de la agencia, se deprecia, el político empieza a perder todo en picada y sólo lo pueden sostener preferencias de la gente si no pierde el contacto con la gente, (como lo hace el presidente Andrés Manuel López Obrador en las mañaneras), haciendo obras y difundiéndolas.

Pero el actual gobernador cree que por inercia con las simpatías que traía del mundo del deporte es suficiente, craso error, el mundo de la política es muy diferente y Cuauhtémoc ya debió darse cuenta de ello, -pues será ignorante, pero no tonto-, un día y otro también las redes sociales y algunos medios tradicionales aprovechan cualquier falla para “destrozarle” y más como ahora que la gente está presa del pánico, por la serie de acontecimientos fatales y sin esclarecerse, que a diario dan cuenta medios y redes, pues ni modo que le brinden aplausos.

Y claro no se debe confundir, la gente lo abraza y le pide fotos a la hora de la “emoción”, cuando lo ve en el calle o en los eventos, ese error, caro lo han pagado los gobernantes anteriores a él. Por ejemplo, Sergio Estrada Cajigal era un “muy guapo”, señor que las damas principalmente, abordaban con pasión y vehemencia en las calles desde la campaña y buena parte de su gobierno, sin embargo cuando terminó su sexenio estaba “apestado”, se retiró sólo y sin amigos, “murió el rey”.

A Marco Antonio Adame Castillo también del PAN, la gente lo aprobó, trabajó su poco carisma, su seriedad que parecía formalidad y aquello de su “mirada”. Si no terminó como su antecesor es que cuidó muy bien y con bastante dinero, a quien le iba a sustituir en el puesto, y le compró la candidatura y su sepulcral silencio a Graco Ramírez Garrido Abreu, quien llegó con un pueblo esperanzado y grandes expectativas por decirse “progresista”, sin embargo a la mitad de su trienio , la gente ya convencida de que no era mas que un “muy corrupto pequeño-bugués”, se le empezó a etiquetar como un pésimo mandatario que además de corrupto, resultó cínico y desvergonzado, manipulado por su esposa Elena Cepeda de León quien, con su hijo Rodrigo Gayosso Cepeda le dieron la puntilla al “gobernador-Fiasco”.

¿Eso quiere nuestro actual gobernador?.

Se cree que lo está consiguiendo mucho más antes de que termine su primer año, principalmente al desentenderse y dar con su gesto adusto la idea de que no le interesa “un pito” ser un buen gobernador de Morelos.

 

Edición 876 4a Semana de Mayo 2019.