Es una realidad que la gente de México y de Morelos principalmente, al dar su voto y hacer ganar contundentemente a Andrés Manuel López Obrador como presidente de la república y a Cuauhtémoc Blanco Bravo como gobernador de nuestra entidad, el pasado primero de julio del año 2018, esperaba que los nuevos gobernantes pusieran en la cárcel en Morelos, a Graco Ramírez Garrido Abreu y toda su pandilla de fascinerosos y gavilla de villanos indeseables. Y a nivel nacional a los prometidos, desde Carlos Salinas de Gortari hasta Enrique Peña Nieto, sin olvidar a los panistas, Vicente Fox Quesada y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa.

Ellos no han dado visos, y los acusados de saquear al país y al estado de Morelos, definitivamente se siguen paseando por las calles de este país y de algún extranjero, como si nada hubiera pasado y hasta bailando en fiestas bien ebrios, unos y otros hasta dándose el lujo de intervenir en la vida política del Estado de Morelos.

En el caso de los expresidentes de la república, los delitos al parecer ya prescribieron y en el caso de Morelos, se dejaron tantos y bien blindados los espacios que será muy difícil que lo mismo Graco Ramírez que, cualquiera de sus cómplices, pudieran pisar siquiera un juzgado, ya no se diga una cárcel y todo eso realmente decepciona y angustia a la población que cree que todos los políticos incluso estos que prometieron en campaña que no les iban a fallar, no lo están haciendo muy bien, porque los meses ya se fueron y al parecer no habrá cárcel para ningún culpable, ni un juicio hombre. ¡¡Qué pena!!.

Edición 881 27 de Junio 2019.