Cuautla, Mor.- Como resultado de la ya larga cuarentena de más de tres meses, comerciantes de Morelos exigen, presionan y se manifiestan por reabrir sus negocios, que ya están casi en peligro de quiebra por un lado. Pero por el otro, esto se da debido a la total falta de operadores y la nula coordinación del mando gubernamental estatal con los municipios, principalmente de Cuautla y Cuernavaca, forzaron la controversia solicitada ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, para impedir la reapertura del comercio en Cuernavaca y Cuautla.
Esto profundiza la crisis y perturba la paz social, como dijera el ex diputado federal Matías Nazario Morales, quien alentó a la clase política a formar mesas de diálogo para llegar a acuerdos que encuentren, la solución concesada a la crisis comercial derivada de la crisis de salud de la pandemia del coronavirus.
El reclamo de comerciantes se suma al reclamo de las clases más necesitadas y pobres que resienten más porque viven al día, situación que fue atenuada un poco con las políticas que el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador dictó y que en estos meses que van del año ya son dos ocasiones en que adelanta apoyos a los adultos mayores, la primera de tres meses y en esta ocasión el adelanto será de cuatro meses.
Pero de acuerdo con los analistas, el gobierno de Cuahutémoc Blanco Bravo en Morelos, carece de operadores políticos, por ello las directrices no son buenas ni son malas, sino que simplemente no existen, el estado está al garete y bien podría hasta decretarse una suspensión de poderes, ante la ola de muerte y violencia y ahora la total descoordinación entre lo estatal y lo municipal, donde se ve que cada quien se va por su lado.
Además agregaron que en México y claro en Morelos, al contrario de otros países del mundo, aquí no se procuró nunca al grueso de la población para que forjara un patrimonio, una empresa o un respaldo que lo apoyara en caso de una emergencia como la que hoy se presentó con el COVID 19, y con la existencia de 60 millones de pobres y con una inmensa mayoría de los mexicanos en la llamada economía informal, no se podía esperar más, porque a ello se le tiene que agregar que el actual gobierno recibe un sector salud en ruinas, donde medicinas y artículos de curación son objeto y beneficio de mafias desde el más incipiente centro de salud hasta el más grande nosocomio y desde la más humilde farmacia hasta el más grandioso laboratorio.