En las canchas del futbol, cuando un equipo es peor que malo, suele decirse “ese equipo no trae nada”.
Este viene a colación porque el equipo o gabinete, del actual gobernador de Morelos Cuauhtémoc Blanco Bravo, no trae nada. Pero como el propio mandatario fue un muy buen jugador del balompié, al instante se da cuenta cuando le acompañan de equiperos “puras piedras”. Igual ya se hubiera dado cuenta que lo que nombró o, lo que le pusieron para que jugara en la cancha de la política son puros “troncos”, si fuera un político, también se daría cuenta que tiene algunos truhanes, otros vividores y hasta fiambres.

Es un dicho en política que el primer año de gobierno es de aprendizaje, bueno pues ojalá que así sea, pero en el caso de nuestro jefe del ejecutivo estatal, no se ha perfeccionado ni en la lectura, pues la gente se río con las equivocaciones continuas en este primer informe.

Es pues imperativo que luego de esta experiencia y en el segundo año del sexenio, se reflexione, se vea, analice y asesore, para ir enmendando lo no hecho hasta hoy, pues dijo: “consolidar acciones, trabajos y proyectos es cada día mayor”.

“Ante el pueblo vamos de frente, el rumbo es fijo y el proyecto es sólido. Hoy más que nunca soy un convencido de que Morelos se recupera y avanza”, habrá que ver de qué avances habló pues, los cangrejos también avanzan, igual las tortugas.

En fin, que si de futbol se tratara, el actual gobernador y sus equiperos, incluyendo el ex árbitro, ya no encontrarían equipo para la siguiente temporada, pero como la política es más noble y no nos queda de otra, pues será el resto de un sexenio de puras amarguras para el pueblo siempre sufrido, pero como el “Cuauh” es gente de vergüenza en lo deportivo, esperamos que saque la casta y obligue a sus compañeros de equipo a dar todo o a retirarse.