Cuautla, Mor.-Le atrapan a dos narcos socios del CJNG, a Fernando “N” en Temixco y a Irving “el Profe” en Cuautla y a una retahíla de narcomenudistas en Yecapixtla y en diferentes municipios del estado y el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo se dice agradecido con la fuerzas federales y el gran apoyo que recibe de parte de su amigo el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador y todo eso está muy bien pero la gente y los analistas se preguntan y entonces ¿qué hace el almirante José Antonio Ortiz Guarneros, el comisionado Estatal de seguridad en Morelos y su equipo?, pues se sabe que cobran y muy bien, pero no hubo ni hay resultados de ellos. Sin embargo el gobernador acuñó ahora la frase: “Ni abandono, ni olvido”, quizá porque es lo que más le reclama la gente que su gobierno no fue en los primeros dos años, jamás de cerca con la gente.
Existen conflictos en Tlalnepantla donde tomaron el palacio y en Tetela del Volcán, donde por problemáticas del agua fueron retenidos seis tetelenses en la comunidad poblana de Alpanocan, pero nadie del gobierno del estado está para operar y desmantelar estos eventos que pueden escalar en estos tiempos preelectorales, al ser aprovechados por los pueblos para conseguir algo o por los interesados en querer llegar al poder municipal o del Congreso del Estado y crear un grave problema en la entidad.
En el Congreso del estado no existe orden, sino lo que bien podría llamarse anarquía y las presumibles intervenciones adjudicadas al ejecutivo, simplemente se han visto insolentes, inoportunas y faltas de tacto, como en el caso del diputado cuautlense Marcos Zapotitla Becerro, quien acusado de violación, vació el congreso con su sola presencia, pues allí se insiste no hay operadores, enlaces y posibles administradores de un co-gobierno que redunde en armonía para la gobernabilidad del estado y mientras tanto se siguen cobrando y pagando sueldos altísimos por un trabajo de muy baja calidad, en todos los puestos del gabinete incluso en la
coordinación de Comunicación Social, donde se dice que un tal Alexandro “Pizza”, solo piensa en sus empresas, páginasde facebook y sus “bisnes”, pero para nada en la función primordial que es cuidar la buena imagen del señor gobernador, pero aún hay tiempo, estamos empezando el tercer año y queda buen camino por recorrer.
Posiblemente el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo no sea corrupto, pero ¿se salvan de ella los miembros de su gabinete?, el gobernador ¿metería las manos al fuego por su gente, desde el jefe de la oficina de la gubernatura, deportes, Obras Públicas, Desarrollo Agropecuario y hasta de la oficina donde despacha y está en campaña voraz el pastor Moisés Agosto Ulloa en la Comisión Estatal del agua y saneamiento?. Porque muy contrario a lo que se piense, la experiencia de la gente dice que con la llegada al poder político, para nada se quita lo miserable.