Ciudad de México.- Para usar el poder, mediante la buena voluntad, un comportamiento coherente con su imagen; las mujeres habrán de romper más temprano que tarde, las barreras de la desigualdad, aseguró la premio Nobel de la Paz (1992) doctora Rigoberta Menchú Tum, en el simposio “Desafío de las Mujeres en América Latina” organizado por la coordinadora nacional de Mujeres en Movimiento, Jessica Ortega de la Cruz. Rigoberta Menchú planteó la situación de que más personas van cambiando, al evitar decir nuestros indígenas, porque “eso no es cierto”. Lo mismo que las mujeres no son propiedad de nadie. Y que para una buena relación entre hombres y mujeres, lo adecuado es la complementariedad de ambos, por lo que es necesario la reeducación del hombre, pero también de la mujer, partiendo de la decisión que tomen para complementarse buscando la salud espiritual, mental y física.

Por su parte, Jessica Ortega mencionó que de acuerdo al INE el 3 por ciento del presupuesto anual de cada partido debe dedicarse a estos eventos, pero en Movimiento Ciudadano se impulsa que sea el 4 por ciento, para que más mujeres puedan seguir en la lucha por mejores oportunidades y con ello fortalecer la democracia. Las mujeres debemos trabajar de manera multidisciplinaria, atrevida y con proyectos autosustentables, siguió diciendo Rigoberta Menchú, para avanzar en la participación de las decisiones públicas. También lamentó el caso que sufrió la actriz Yalitza de la película Roma, pues la tecnología en redes sociales sacan lo peor del ser humano, cuando ese valioso instrumento de comunicación debe ser usado para enarbolar los valores y principios que enaltecen al ser humano y pugnen por la paz en el mundo entero. “Y que Google no reproduzca mensajes que dañen el sentimiento humano”.

La senadora Verónica Delgadillo promovió la campaña “Lucha como niña”, enfocada a cambiar estereotipos que afectan el crecimiento de las niñas. Por último, la líder Jessica Ortega exclamó: “Los objetivos del desarrollo sostenible de la agenda 2030 son muy claros: Si la igualdad de género no se tranversaliza en todas las acciones que se emprendan, seguiremos dejando brechas que nos impidan lograr la transformación que requiere el mundo; por ello, es que quienes buscamos participar desde nuestras comunidades debemos mirar hacia afuera y buscar en las historias de éxito y en las de oportunidad, modelos que nos inspiren a avanzar, que motiven a la reflexión y nos aporten elementos para diseñar la democracia que tanto anhelamos, la que se construye de la mano y de manera igual entre los hombres y las mujeres”.

Edición 870 1a semana de abril 2019.