Gran desafío tiene en Morelos ahora el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, pues arreglar y conciliar para poner en funcionamiento un gasoducto privado y una termoeléctrica propiedad de la Comisión Federal de Electricidad en la comunidad de Huexca, en el municipio de Yecapixtla de este estado de Morelos, será toda una proeza.

Este par de obras que está por demás decir que, son importantísimas para el desarrollo futuro de nuestro estado de Morelos, no han podido ser resueltos desde los tiempos del exgobernador Marco Antonio Adame Castillo y del presidente Felipe Calderón Hinojosa, pues con el presidente Enrique Peña Nieto, y el “inconfesable” por corrupto Graco Ramírez Garrido Abreu se avanzó en la construcción, pero se acrecentó la protesta de una caterva de rufianes y vividores, seguido por un grupo más o menos numeroso de ingenuos, y que han visto en eso de oponerse a las obras para el progreso de los pueblos, su verdadero “modus vivendi” y una forma fácil de obtener beneficios y allegarse recursos, pretextando que el agua, o el medio ambiente o el peligro de los pueblos. Lo bueno que nada pueden sacarle al volcán Popocatépetl si no lo acusarían de ser un peligro y de estar haciendo peligrar la vida de los pueblos que se asentaron a su alrededor.

Así que vendrá una consulta para ver que opina la mayoría, y vino el presidente a Cuautla, sin embargo, le podrá poner el cascabel al gato, o será más fuerte ese grupúsculo, todo está por verse y saber si al final Morelos sin la termoeléctrica y sin gasoducto seguirá siendo un ranchote grandote o pueblote.

Edición 864 Primera Semana de Febrero 2019