Es una lástima que en toda la historia del pueblo de México, sus gobernantes si les salen buenos y confiables, que bueno pero si no, los tiene que soportan ya sean los tres años o los seis años que, depende de los puestos que ocupen.
El más claro ejemplo lo acabamos de tener en la presidencia de la república, el presidente Enrique Peña Nieto, no se sabe bajo que oscuros intereses aún, de las tres plantas de hidrógeno que tiene PEMEX, una en Veracruz, otra en Nayarit y otra más en Ciudad Madero Tamaulipas; dos fueron vendidas en directo, es decir sin licitación, cada una en 29 millones de dólares a empresas extranjeras, sólo la tercera, la de Cadereyta Nayarit no se logró terminar el papeleo y quedó pues fuera de la negociación.

Esta operación descubierta por el equipo de la que lo dió a conocer, la secretaria de energía de México, la ingeniero Rocio Nahle García, también descubrió que las plantas de hidrógeno tuvieron que ser arregladas y funcionar perfectamente para venderlas, ahora que se tiene necesidad de una planta similar en Oaxaca, resulta que una planta de 22 mil metros cúbicos cuesta 100 millones de dólares y las que vendió el gobierno de Peña Nieto son de una mayor capacidad, “las vendió muy baratas”, por lo que ya se enviaron todos los documentos de las transacciones a la secretaría de la Función Pública sobre un posible quebranto en PEMEX.

Ese tipo de gobernantes generó el PRI y, ahora resulta que quieren que la gente los perdone, que ahora si van a estar al lado del pueblo, de sus necesidades, pero si en 80 años no lo estuvieron, nada garantiza que ahora si cumplan. ¿No cree? .

Edición 863 Cuarta Semana de Enero 2019