CDMX .- Generalmente cuando se habla de las causas del cambio climático, lo primero en lo que pensamos es en las emisiones de las fábricas y de los coches. Sin embargo, para la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), el sector de la construcción es responsable de más del 50% de las emisiones contaminantes en el mundo, desde la fabricación de materiales de construcción, transporte, los procesos constructivos del inmueble y el uso que se le da una vez terminado.

En el caso de México, se espera que para el año 2050 se construyan siete millones de viviendas, que emitirán unos 25 millones de toneladas de gases de efecto invernadero. Los procesos tradicionales de edificación requieren del uso de combustibles fósiles y demanda energética, que son las principales fuentes de liberación de CO2, lo que ocasiona que “todo el sector de la construcción tenga un fuerte impacto ambiental”, informa un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México.

“Es responsabilidad de nuestro sector realizar los cambios necesarios para detener esta tendencia y de ser posible revertirla”, señala Arnaldo Figurelli, CEO de IsoCindu, empresa mexicana de materiales para la construcción

IsoCindu por ejemplo, ha desarrollado innovadores paneles aislantes que no emplean gases dañinos para la atmósfera y sobretodo aumentan notablemente la eficiencia energética de los edificios. Ha reemplazado los gases CFC y HCFC -considerados responsables del agujero en la capa de ozono terrestre y normalmente utilizados en la producción de los paneles tipo sandwich- por el ciclopentano, un agente expandente que evapora al final del proceso, sin dañar la atmósfera del planeta.

Por otro lado, esta firma propone un sistema de construcción llamado ARKWALL, que une los beneficios del uso de paneles con los de las fachadas ventiladas, para que el edificio reduzca los consumos de energía, disminuyendo tanto la condensación y las humedades, al tiempo que baja la cantidad de calor que entra en el edificio en el verano, como el que sale del mismo en el invierno.

“El compromiso de IsoCindu contra el calentamiento global es absoluto. Hemos sido los primeros en México en eliminar el CFC y HCFC en nuestro proceso de producción, ayudando a nuestros socios comerciales a satisfacer sus requisitos y obtener créditos útiles para la certificación LEED BD+C V4 (Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental), el estándar para la certificación de sustentabilidad”, finalizó Arnaldo Figurelli.