Decía el último presidente político-político de la república mexicana, Don José López Portillo: “la solución somos todos”. Hoy otro López, pero Obrador, sostiene que todos, pero todos vamos a acabar con la vergonzante corrupción en la que un grupo de ambiciosos sin escrúpulos, ha dejado a México, en los últimos lugares de honestidad, por la que todos somos responsables, pero también somos todos los que vamos a sacar a nuestra nación adelante. En este tiempo de solo 75 días, López Obrador, ha puesto al descubierto miles de millones de pesos perdidos a causa de las desvergonzadas acciones de funcionarios corruptos, políticos irresponsables enfermos de ambición desmedida que abusando de la confianza e ignorancia del pueblo se apropiaron de incalculables recursos, claro siempre tratando de no ser descubiertos, cosa que hoy gracias a la voluntad y oficio de AMLO, se logró conocer algo pero, falta más, mucho más. Por ejemplo, vea usted en cualquier zócalo o plaza pública de cualquier ciudad de nuestro país… allí están un grupo de comerciantes, un grupo de policías y un grupo de ciudadanos siempre estables que, se confunden con los eventuales visitantes y paseantes ocasionales. Los policías y comerciantes, vendedores de globos, de glorias, pabellones, tortas o flores, ya saben quiénes son los malandros pero… no dicen nada, pues los que saben bien, dudan porque el protector de los malandros es un funcionario de muy alto rango en el gobierno del estado o de la nación, y ni modo que te lo eches en contra, no sabes si luego lo vas a necesitar y es mejor estar bien con ese influyente. Influyente que en muchos casos reporta con otros más poderosos incluso hasta llegar como dijo Andrés Manuel, con el presidente de la república, por dónde pasó todo negocio ilegal y jugoso. Pero que hoy todo cambió gracias a la cooperación y coordinación de todos nosotros… Así sea.

Edición 865 Segunda Semana de Febrero 2019