LA BANDA DE “LOS GÜEROS
”Nunca tuvo tanta razón el Jefe de la Oficina de la Gubernatura, José Manuel Sanz Rivera, como cuando dijo que el gobernador Cuauhtémoc Blanco no está de vacaciones, porque estar de vacaciones es estar ausente y él no está ausente, “está aquí cerca” y se reporta vía telefónica con él dos o tres veces por día.Pero esto ha sido desde el inicio de la gestión del ex futbolista profesional al frente del Ayuntamiento de Cuernavaca y ahora del gobierno del estado: Cuauhtémoc Blanco no está ausente, “está aquí cerca”.

Da lo mismo que esté en su residencia del exclusivo fraccionamiento Tabachines, en su añorada Ciudad de México, en la tierra de su actual pareja, osea Brasil, en Disneylandia o en Timbuktu.

Y es que efectivamente el hoy gobernador no está ausente, pero es más que claro que tampoco asume su responsabilidad al frente del gobierno estatal, sólo está al pendiente de lo que le interesa: sus negocios, los negocios donde está involucrada su familia (que son cada vez más numerosos y cuantiosos en Morelos), que no haya escándalos y que su presencia sea lo menos requerida.

Parece seguir la máxima francesa de “laissez faire, laissez passer”, o sea, dejar hacer, dejar pasar. Esto es lo que provoca su ausencia física y que gobierne a distancia.

Cuauhtémoc Blanco no ha tomado las riendas que debería como gobernador del estado, mientras que su mentor y hoy Jefe de la Oficina de la Gubernatura, José Manuel Sanz ha sido rebasado por ellas, en gran parte por su temperamento autoritario y pose de conquistador que viene a civilizar y saquear a un pueblo bárbaro.

Este vacío de poder, esta falta de orden y control al interior de la administración pública estatal ha causado división y vacíos de autoridad que varios funcionarios han aprovechado a su favor.

Hay un agandalle sin pudor por el presupuesto, por convertir el dinero público en privado en áreas como comunicación, en la secretaría de Movilidad y Transportes, obviamente en la secretaría de Hacienda y en la propia Jefatura de la Oficina de la gubernatura. De hecho, por las características de los titulares de éstas áreas, a esta mafia ya se le conoce en gobierno como “La Banda de los Gueros”.

En Comunicación, su titular formal aunque no real, Alexander Ismael Pisa Metcalfe, utiliza su cargo y empresas ligadas a su persona y a su “gánster de bolsillo” Jorge Jiménez, no sólo para auto facturarse, sino para cobrar favores, facturas atrasadas, refrendar servicios y conseguir nuevos clientes en municipios, Congreso, diputados locales y federales y hasta con rivales políticos del gobernador.En Movilidad y Transportes, con Víctor Aureliano Mercado Salgado, está sin duda uno de los mayores ejemplos en Morelos de lo que es ser el Rey Midas en eso de convertir lo público que toca en privado, por ejemplo el presupuesto.

Bastaría con el proceso del re emplacamiento como ejemplo de su agandalle presupuestal, pero hay más, mucho más, pues el famoso “Güero Mercado” tiene un proyecto que va más allá de la coyuntura llamada Cuauhtémoc Banco.Para ello, por mencionar sólo algo más, tiene un pie en Obras Públicas a través de su hijastro, “opera” políticamente, construye su emporio personal de medios de comunicación rentando unos, controlando otros y auto facturándose en todos ellos, eso sin contar sus plazas comerciales, sus franquicias, sus restaurantes, sus lugares de esparcimiento, en fin, su reino logrado en gran parte por su labor hecha desde una modesta jefatura de departamento que ocupó hace años en gobierno: la de Control Vehícular.

Otro gran empresario, siempre y cuando sea con recursos públicos, es José Alejandro Jesús Villarreal Gasca. Cómplice del Güero Mercado desde el gobierno de Sergio Estrada Cajigal, “El Tesoro de Cuauhtémoc”, amasó una gran fortuna e incursionó en el complicado y cerrado mundo del futbol profesional con el equipo Ballenas Galeana, proyecto que fue exitoso curiosamente hasta que su dueño dejó de tener el control del presupuesto del estado.

Ahí Villarreal se vino en picada hasta que encontró cobijo en el proyecto municipal y ahora estatal de Blanco Bravo, para quien hoy le maneja la nómina informal, le limpia recursos para la operación política y le da sus mordidas al presupuesto de Sedagro, aún un poco al del DIF estatal, al de Educación y de Turismo, áreas donde colocó a su hermano y a varios incondicionales.

Esta banda de Los Güeros, no estaría completa sin considerar a José Manuel Sanz Rivera, el aún poderoso jefe de la oficina de la gubernatura en funciones de gobernador, quien es el “recolector” de los moches, quien debe dar el Vo Bo a (casi) todo, quien tiene el derecho de picaporte con el gobernador, valioso burocráticamente sólo por su firma y su fama, aunque todo ello ha venido a menos, debido sobre todo a su temperamento, a su ambición y a la voracidad que lo ha llevado “a meterse en los intereses del gobernador”.

Así la banda de Los Güeros, capaces de darle la espalda al gobernador, filtrar información, acordar con enemigos o lo que sea, si ello les representa algun beneficio, sobre todo económico. Y esto, apenas a los 10 meses de ser gobierno.

Edición 887 1a Semana de Agosto 2019.