A casi tres meses del actual gobierno en Morelos, la percepción de los analistas y buena parte de la población en general, es de que existen varios gobernadores en funciones, el primero es por el que se votó el pasado primero de julio y que ganó, porque la gente estaba harta del prepotente y dizque progresista Graco el “indeseable”.

Sin embargo, Cuauhtémoc Blanco Bravo, poco se presenta a las tareas gubernativas y en sus escasas apariciones da la impresión de estar enfadado y de que como que quiere salir corriendo y abandonarlo todo, esto a pesar de que repite como un disco rayado, “se hará justicia y no les voy a fallar” .

El segundo, gobernador de facto es José Manuel Sanz Rivera, que es el que hace la talacha, pues lo mismo atiende a los periodistas que dicta lo que hay que hacer y lo que no, pero aunque es jefe de la oficina de la gubernatura, la gente no votó por él, aunque los que van a entregar oficios, lo buscan a él, ante la indiferencia del elegido gobernador.

Y por si fuera poco, apareció el tercer gobernador Hugo Erick Flores, exdirigente del PSD y ahora instituido como “super delegado” para Morelos en representación del gobierno de México que encabeza el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, pero es una opinión generalizada que de los tres ninguno conoce la idiosincracia, costumbres, tradiciones, necesidades y tierra morelense.

Pero hay además el anterior desgobernador, Graco Ramírez Garrido Abreu, que a fuerza de ser y de lo hecho con maldad no termina de irse y domina la escena morelenses, pues los conflictos actuales son por decisiones tomadas por él, y la muestra es el Congreso, y todo ello parece una mascarada.

Edición 858 Segunda Semana de Diciembre 2018.