Para casi todos los gobiernos estatales, Morelos termina en el Cañón de Lobos, es decir entre los límites de Yautepec y Jiutepec, algunos más osados llegan hasta Jojutla al sur y Cuautla al oriente.
Muchos funcionarios y gobernadores y más aún el actual no conocen la mayoría de los 400 pueblitos que contiene el estado en sus diferentes municipios.
Nosotros en Expreso y al inicio del sexenio de cada gobierno y por experiencias desagradables, insistimos: “señor gobernador y funcionarios de este gabinete, no se olviden que Morelos es mucho más que Cuernavaca, Jiutepec y Huitzilac”.
Sin embargo en la vorágine de la práxis gubernamental los gobiernos de antes y más el de ahora el de Cuauhtémoc Blanco Bravo, si acaso han visitado las cabeceras municipales y una que otra comunidad en estos primeros dos años de gobierno, lo que no indica que ya conozcan y reconozcan completamente la entidad que, aunque es pequeña y se ve más en el mapa, está muy habitada y de conformación poblacional compleja, pues el anterior inquilino de palacio de gobierno el innombrable Graco Ramírez Garrido Abreu a quien el actual gobernador prometió llevar a la cárcel por ratero y abusivo, según lo dicho por él mismo Blanco Bravo, decía que era fácil gobernar a Morelos pero se llevó un gran chasco, porque al final no pudo ni controlar, ni dominar los principales lacerantes problemas como lo fue la inseguridad, el descontento campesino y es que claro la gente no es tonta, se da cuenta cuando sólo le quieren quitar su dinero a cambio de nada y el gobierno actual no ha dado muestras de ser diferente a los anteriores, están más procupados por lo que se quieren llevar que por el pueblo.