Cuautla, Mor.- Peleado el “mega-conflictivo” gobernador de Morelos con muchos sectores de la sociedad, a quienes nunca debió agredir, Graco Ramírez Garrido Abreu, es quizá un hombre que nunca debió detentar las riendas políticas de la entidad, pues desde que tomó posesión y antes cuando era senador, muchos entrevistados por Expreso, el semanario líder en Morelos, opinaron que este señor era “mentiroso, traicionero y cobarde”, pero en ese entonces se creía que era envidia y lucha característica de los tiempos electorales del 2012 claro, sin embargo el tiempo en lugar de desmentir a esos “pitonisos”, hoy a mediados del 2017 les vino a dar la razón sobradamente.

Desgraciadamente todas las obras “buenas” y logros que pudieran hacer de este sexenio algo rescatable, a un año y cuatro meses de que se termine, la gente, la ciudadanía ya no quiere a su máxima autoridad política, lo detesta, lo ofende y le dice lo que a nadie en Morelos se le había dicho jamás a gobernante alguno y, lo hace en la menor oportunidad y de prueba allí están todas esas frases ofensivas que a diario se acumulan por montones en redes sociales principalmente.
Un Gobernador de Twitter fracasado…

Posiblemente ya le aconsejaron a Graco Ramírez, como al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump que dejen de utilizar el Twitter, sin embargo ambos siguen usando, pese a que no les reditúa buenos frutos, pues ahora sus conflictos se sobredimensionaron y cobraron vida hasta en los que nunca se interesaron por la política, pues las redes están plagadas de gente que no vota y que a lo mejor no sufragará ahora jamás, pues la idea generalizada del actual gobernante, de su familia, de su gabinete en pleno, es de que “son una bola de rufianes, ladrones y cínicos”, “son gente que no se preocupa por el estado y sus situaciones y si hacen algo es porque le van a sacar ventaja y mucho dinero”.
Con condenas “impublicables”, que denigran a la política, la gente sabe o se entera de que el gobernador entró en conflicto con algunas ONG’s, con diferentes medios de comunicación masiva, con los reporteros locales a quienes ya no les contesta preguntas, con miembros de la Barra de Abogados de Morelos, quienes pusieron su queja hasta el mismo Congreso de la Unión, con los transportistas principalmente con los taxistas y colectiveros, con algunos presidentes municipales quienes no se plegaron a las peticiones de su hijo, el dirigente del PRD, con algunos diputados, principalmente los del llamado G10, también por no alinearse a las órdenes de Rodrigo Gayosso, pero principalmente con el alcalde de Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco bravo a quien como a otros alcaldes le han retenido con más ahinco sus participaciones, ignorándolos en caso de tener problemas. También sus pleito con el obispo de la Diócesis de Cuernavaca, Don Ramón Castro Castro, quien denunció que la inseguridad en Morelos campea y que casi el 80 por ciento de los negocios del estado son obligados a pagar piso extorsionándolos y que no se frenan las muertes y baños de sangre. y…más

Finalmente con los diputados federales, quienes interpusieron un juicio político en contra del gobernador por omisión, luego con la Secretaria de comunicaciones y Transportes y su titular Gerardo Ruiz Esparza, cuando los senadores lo citaron a la cámara para aclarar lo concerniente al fatídico “Paso Expres Tlahuica”, donde el gobernador de Morelos terminó incriminando al mismo presidente de la república, Enrique Peña Nieto, diciendo que era del conocimiento de él, que la polémica vialidad contenía errores en su construcción y por lo que el senador Miguel Barbosa conminó a los diputados a levantar una denuncia,con pena de caer en complicidad si no lo hicieran. Por lo cual algunos llegaron a pensar que los días del gobernante de Morelos estaban contados en su silla estatal.

 

Edición 801 Expreso. Cuarta Semana de Agosto 2017.

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