Muchos, principalmente los antes llenos de privilegios, critican la actuación del presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador. No les parece el manejo que le da a la economía, la pandemia, la mañanera y lo atacan ridiculizando algunos payasos, otros con mentiras y otros con verdades a medias en todos los medios posibles y redes. Y lo último fue el viaje de la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Muller a París. Ella fue a Europa porque el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, pidió en una carta a su homólogo italiano, Sergio Mattarella, que Italia le preste temporalmente dos códices históricos vinculados con la conquista del actual México para exhibirlos en los actos conmemorativos del próximo año.Muchos, principalmente los antes llenos de privilegios, critican la actuación del presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador. No les parece el manejo que le da a la economía, la pandemia, la mañanera y lo atacan ridiculizando algunos payasos, otros con mentiras y otros con verdades a medias en todos los medios posibles y redes. Y lo último fue el viaje de la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Muller a París. Ella fue a Europa porque el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, pidió en una carta a su homólogo italiano, Sergio Mattarella, que Italia le preste temporalmente dos códices históricos vinculados con la conquista del actual México para exhibirlos en los actos conmemorativos del próximo año. Sin embargo hay indicios de que por ejemplo Estados Unidos pese a que desplazó 300 mil millones de dólares de apoyo a empresas, durante la pandemia no está obteniendo los resultados que se esperaban porque: “Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las vías de transmisión viral, para controlar la propagación del patógeno”, escribió recientemente en un editorial Richard Horton, editor jefe de la prestigiosa revista científica The Lancet. Pero la historia del Covid-19 no es tan sencilla. Por un lado, dice Horton, está el SARS-CoV-2 (el virus que provoca el covid-19) y por otro, una serie de enfermedades no transmisibles. Y estos dos elementos interactúan en un contexto social y ambiental caracterizado por una profunda inequidad social. “Si realmente queremos acabar con esta pandemia cuyos efectos han sido devastadores en la gente, en la salud, en la economía, o con futuras pandemias de enfermedades infecciosas (hemos visto venir una detrás detrás de otra con cada vez mayor frecuencia: sida, ébola, SARS, zika y ahora covid-19), la lección es que tenemos que abordar las condiciones subyacentes que hacen posible una sindemia”, opina Singer. “Tenemos que abordar los factores estructurales que hacen que a los pobres les resulte más difícil acceder a la salud o a una dieta adecuada”, agrega. El editor de The Lancet Richard Horton es concluyente: “No importa cuán efectivo sea un tratamiento o cuán protectora una vacuna, la búsqueda de una solución para el covid-19 puramente biomédica fracasará”.Y concluye: “A menos que los gobiernos diseñen políticas y programas para revertir disparidades profundas, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras frente al covid-19″. Y como corolario un dato último: los 50 estadounidenses más ricos ahora poseen casi la misma riqueza que la mitad de Estados Unidos, a medida que el covid-19 transforma la economía de una manera que ha favorecido desproporcionadamente a una pequeña clase de multimillonarios.