La biblia dice en alguna de sus partes, que el que es fiel en lo poco, en lo mucho también lo será y a la inversa, el que es fiel en lo mucho, en lo poco lo será.
Esto viene a colación porque ahora los que andan desesperados por la austeridad de los recursos, en las participaciones federales con los gobernadores, los presidentes municipales y los líderes de organizaciones de campesinos principalmente y pues “ni modo primo hermano, ya no habrá modo de dar piquete de ojo o moche, ahora los recursos va a llegar directos al beneficiario”, dice y repite un día y otro también el presidente de la república, Andrés Manuel López Obrador.
En cuanto a los legisladores, tanto senadores como diputados federales y locales, desesperados andan los que estaban acostumbrados al “moche”, a la gestión más que a legislar, los que llegaron ahora como nuevos, no extrañan nada, claro que la gente los acusa de no traer nada para su pueblo como los anteriores, que llegaron a manejar recursos por 500 o 600 millones de pesos y claro ellos se quedaban con el 20, 30 o hasta el 35 por ciento del monto, haciendo que una simple banquetita de 50 metros costara un millón de pesos.
Ahora pues, la austeridad puede que alcaldes y gobernadores, imprudentemente busquen exprimir al pueblo para obtener algo que llevarse en las alforjas, sin embargo urge que alguien les diga que esto ya cambió. “Ya no es igual…”.