El lenguaje con el que habla el actual presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, simplemente a los menores de 48 años, no les dice mucho o simplemente les parece que es cosa de locos.
El idioma al que siempre nos acostumbraron los políticos que él, el mandatario nacional, asegura fue de la época Neoliberal y son ahora de unos conservadores con una doctrina de la hipocresía y el engaño.

En este espacio muchas veces lo dijimos, que era pues necesario que las cosas cambiaran, que el sistema fuera trastocado y el régimen se renovara, hoy al parecer las cosas están cambiando pero como en toda revolución, unos quieren que todo cambien de la noche a la mañana y otros que se oponen a ello, que ven en el cambio el fin de sus privilegios y un modus operandi al cual ya estaban más que acostumbrados.

Es el caso de los banqueros en Acapulco, en su última convención de los que siempre manejaron los dineros y los recursos a como les dió la gana, quizá cuando les habló el presidente de someter las tasas de interés a la oferta y la demanda les pareciera sin fundamento, ridículo y hasta impensable, sin embargo Andrés Manuel fue muy claro al decirles que su tasas por ejemplo en el envío de las remesas que los connacionales mandan al país son muy altas, pero lo que más va a impactar es que ya no se moverá el dinero en efectivo a organismos, sino en tarjeta y directamente a los beneficiarios, para que ya no le “encajen” el diente ni ellos ni siquiera las oficinas del gobierno, sencillo pero ¿cosa de locos?.

Edic. 869 3a Semana de Marzo 2019.