Hoy el presidente de la república Andrés Manuel López Obrador, con su cuarta transformación 4T, no es fácil asimilar para muchos de los que se sienten afectados, ya sea porque no son sus partidarios, o porque fueron de los empresarios que en otros tiempos se beneficiaban en grande a la sombra del poder político, haciendo grandes y jugosos negocios y no todos ellos muy honestos, incluso dice AMLO, con la anuencia del mismísimo presidente de la república.

El periodo neoliberal que califica de hipócrita y deshonesto el presidente de la república, y que lo constituyeron los partidos PRI y PAN, pues el PRD lo “desinflaron” o se debe decir se lo acabaron, antes de llegar a la presidencia de la república, por lo que no tuvo oportunidad, se caracterizó por un crecimiento económico muy pobre, un más pobre desarrollo de la nación y que hizo crecer el número de pobres hasta los 60 millones de los 125 que somos ahora, es un día y otro también, la crítica favorita del mandatario nacional, pues los involucrados desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari y hasta Enrique Peña Nieto, al ver que las cosas no son como ellos acostumbraban y les convienen, pretenden “derrumbarlo” o al menos “presionarlo para que entre al redil” y se comporte como sus antecesores, cosa que no han conseguido aún.

No se sabe cuanto podrá aguantar AMLO, esta presión tan bárbara que hacen los empresarios y magnates de México y de otras naciones, a través de las diferentes redes sociales con sus boots o robots, como les llaman, y a través de la prensa que siempre les fue afín, claro mediante una módica y hasta millonaria suma.

Edición 875 3a Semana de Mayo 2019.