Las doctrinas-directrices de los “Chicago Boys”, que son mexicanos educados en universidades anglosajonas principalmente de Estados Unidos de Norteamérica, que gobernaron en el periodo neoliberal y que llevaron a la ruina a nuestro pueblo y país en los principales aspectos como son: campo, educación, salud, cultura, energéticos y medio ambiente esencialmente. Las quieren hacer regresar ya, como que extrañan sus privilegios.
Una de ellas es que las grandes empresas no paguen impuestos al gobierno, porque “ello empobrece al país”. Esto que hoy, con la llegada del presidente Andrés Manuel López Obrador se ha cortado totalmente y casi se ha obligado a todas las empresas grandotas a tributar, cancelando totalmente la devolución de impuestos, lo que antes de este gobierno, se hacía casi religiosamente a las que pagaban y que, sólo en el último año del gobierno anterior en 2018, les regresaron más de 200 mil millones de pesos.
Esto ha originado una guerra muy especial, una guerra muy sucia pero que no deja rastros de sangre y muerte, pero sí de miseria y es el intento de regresar los viejos privilegios a los antiguos poderosos dueños del gran capital que con sus creencias e ideologías desquiciantes, nunca estuvieron al lado del pueblo, nunca lo tomaron en cuenta y hasta lo tildaron de tonto, ignorante, incivilizado e inculto. Esta guerra que siembra el odio y la confusión, está patrocinada desde afuera del país y encuentra muchos adeptos dentro de México, principalmente con gente de derecha y la joven que no tiene pasado y menos pasado de hambre. Esa región gris que es pensante pero sin ideología ni conciencia social que, es muy fácil de confundir y convencer, son o serán aquellos “tontos útiles” de los que hablaba Nicolás Lenin.
Ahora bien esta otra forma de guerra, destruye la democracia participativa y está aplicándose principalmente a los países con gobiernos progresistas como el de México y el de Argentina ahora y que se aplicó en el golpe de estado en Bolivia cuando se derrocó a Evo Morales.
Por todo ello es muy probable y lo dijimos desde hace muchos años en esta edición que tras de que llegara al poder Andrés Manuel si es que llegaba, lo que seguía era un gobierno de excepción o fascista, lo realmente nuevo y diferente es que el actual presidente de la república pretende dejar sentadas las bases para que no regrese esa pléyade de hampones que pusieron al gobierno de México a merced de los truhanes del capitalismo salvaje que emanan principalmente de las hordas pudientes anglosajonas.
¿Será pues capaz el gobierno actual de lidiar con esta caterva de pusilánimes que intentan el poder a costa de lo que sea y por encima de lo quien sea…será posible que en México ya se vaya preparando alguien con la envergadura y conciencia social del actual presidente para cuando el momento del relevo llegue o será volver al pasado y a sufrir por los mismos errores y a llorar por los mismos infortunios?…bueno como en el póker….pagaremos por ver.