Cuautla, Mor.- Tras el asesinato en Teopanzolco de un jefe policiaco Juan David Juárez López (encargado de despacho), que estaba al frente de la policía en el municipio y capital del estado de Morelos, que gobierna el “lobito” Antonio Villalobos Adán quien afirmó que “Morelos padece una crisis de seguridad, así lo dicen los datos y es una percepción ciudadana”, que “la estrategia estatal no funciona, no garantiza la seguridad a la que tiene derecho la ciudadanía, por ello solicitamos la presencia e intervención inmediata y suficiente del Gobierno de la República a través de la Guardia Nacional”.
Luego de la muerte de otro policía y del asesinato de otra media docena de personas, y al salir de una reunión con su gabinete, el gobernador Cuauhtémoc Blanco Bravo, señaló que no se dejaran llevar por chismes los medios, que todos los funcionarios estaban trabajando y bien, por conseguir la seguridad en el Estado de Morelos, pero que “como nunca se habían destapado los delincuentes que salen hasta de las coladeras”, y desmintió rumores de que saldrían funcionarios que “nada le ayudan”, al menos por este año, quizá para el otro, refirió el gobernante.
Por su parte, uno de los “posibles bajas” el jefe de la oficina de la gubernatura, José Manuel Sanz Rivera, señaló en entrevista que está ocupado con mucho trabajo y que de su salida nada se sabe.
Por otro lado los analistas, pusieron énfasis en que el cúmulos de asesinatos y la ola de muerte y sangre derramada a lo largo del estado de Morelos, en el ya segundo año de gobierno de Blanco Bravo es, sin lugar a dudas una situación gubernamental donde se carece de sobriedad y el poder se inutiliza por la serie de actos pueriles, de pleitos sin sentido de poderes, principalmente del Ejectutivo contra el legislativo y del gobierno del Estado, contra el gobierno de la capital, Cuernavaca.
Algunos opinan que esos pleitos son “planchados” para hacer la víctima a Antonio Villalobos Adán y ponerlo en el carril de la gubernatura próximamente, sin embargo hoy, con la muerte de este comandante y teniendo el “lobito” a cargo la seguridad pública de la capital, ya que no firmó el convenio para pertenecer al Mando Unico del comisionado de seguridad publica estatal el comisionado Antonio Ortíz Guarneros, las cosas tomaron otro caris, pero determinantemente para los analistas y opinión pública en general la deficiencia tanto del gobernador como del presidente municipal de Cuernavaca salieron a relucir y se habla hasta de que deben renunciar.
Cuauhtémoc Blanco se dejó caer sin escoltas ni funcionarios principalmente de salud del estado, por el hospital general en Cuernavaca José G. Parres y la gente lo recibió sin reclamos, sin embargo se puede deducir que la política de medios no está siendo bien trabajada y que a él lo siguen queriendo como futbolista, pero que en materia política hay sectores descontentos por el miedo.