Cuautla, Mor.- Incontenible la inseguridad en Morelos y el país, es bandera de proselitista de casi todos los candidatos a puestos de elección popular en todos los niveles, pues desde el que aspira una presidencia municipal hasta la presidencia de la república, pasando por diputaciones locales, federales y senadurías, ofrecen acabar o al menos combatir con nuevas estrategias, sin mencionar cuales, o al menos con estrategias “menos fallidas”, y no como las actuales que tiñen de rojo todos los días, al estado y al país.

Por ello, Expreso el semanario líder en Morelos, salió a preguntar a todo tipo de gente y de oficios diferentes, si confiaba en que ¿los que ganaran algún puesto de elección tendrían su confianza en que lograrían disminuir la inseguridad y combatir al crimen organizado?.

Entre las variadas respuestas hubo constantes y, la principal fue, que no confiaban en que esto sucediera así. Entre las respuestas más socorridas están las de que la gente cree que “la delincuencia y el gobierno son una y lo mismo, que difícilmente podría perdurar la delincuencia organizada y las bandas de pillos, si no fuera porque desde el gobierno, las policías, incluyendo eso que llaman el Mando Único protegen a los que tienen aterrorizados a la sociedad en su conjunto”.

A pregunta y con el fin de proporcionar soluciones, la opinión de los entrevistados fue en el sentido de que no es la solución sólo el dinero o el pagar más a los policías, sino la nula aplicación de la ley, con lo cual es la impunidad lo que prolifera, la corrupción y claro, la delincuencia organizada y no organizada. Es la falta de valores y la nula participación de muchos padres de familia, que dejan a sus hijos crecer al garete, ya sea por irresponsabilidad, por ignorancia, por negligencia o simplemente por “valemadrismo”. Otros pidieron “escuadrones de la muerte”.

Hubo pronunciamientos en el sentido de que siempre los diferentes gobiernos de la alternancia en Morelos, tuvieron alta incidencia delictiva, de corrupción e impunidad pero ésta, la actual administración que encabeza el gobernador perredista que se dice “progresista” Graco Ramírez Garrido Abreu, la calificaron como la de mayor incidencia, al grado de que la nominaron: “delincuencia organizada institucional”, al señalar que algunas bandas de pillos son protegidas y regenteadas desde la coordinación de Seguridad Pública Estatal a cargo del mismo Jesús Alberto Capella Ibarra, quien aseguró en variadas ocasiones que algunos presidentes municipales, once para ser exactos, son extorsionados por bandas delictivas a quienes pagan cuotas de varios cientos de miles de pesos por mes.

El Obispo de la diócesis de Cuernavaca, don Ramón Castro Castro se ganó la enemistad del actual gobernador y el repudio de la pareja de este, Elena Cepeda de León, porque en varias ocasiones denunció públicamente el cobro de piso que hacen diferentes bandas de delincuentes a comerciantes, empresarios y organizaciones, además el líder de la iglesia católica organizó varias marchas por la paz, que fueron muy concurridas, la última, al principio de estas campañas.

En Cuautla, se dijo que incluso a los taxis color del arcoiris le pidieron tres mil pesos por unidad para empezar y si se trata de 30 unidades, suman 100 mil pesos.
Por ello y por muchas cosas más, entrevistados opinan que “los candidatos ganadores también serán parte de ese juego, y quienes aseguran que irán con todo en contra de delincuencia no saben en la que se meten, o simplemente nos engañan”.

Expreso Edición 838. Tercera Semana de Junio 2018

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