Definitivamente quien los entiende, los adversarios del presidente de la república el licenciado Andrés Manuel López Obrador, hoy se desgarran las vestiduras porque, el jefe del ejecutivo, no hecha balazos y pide en cambio abrazos, antes en los gobiernos de los presidentes Felipe Calderón Hinojosa y Enrique Peña Nieto, hubo balazos de parte de policías y fuerzas armadas y claro de parte de las bandas de delincuentes y los resultados no fueron para nada halagadores. Ni hubo soluciones.
Se implementó en el tiempo del presidente Calderón, la “Iniciativa Mérida” donde se recibieron armamento, pertrechos militares por varios cientos de millones de dólares y México puso los muertos, y la situación no prosperó, pero eso sí, los poderosos señores dueños de la industria armamentista, que son los amos del presidente Donald Trump, les vendieron armas a los dos bandos, tanto al gobierno de México, como a los cárteles de la droga.
Ahora el presidente Andrés Manuel, desechó esa iniciativa y pidió que si hay apoyo, fuera para el desarrollo, pero claro eso no es negocio para los industriales armamentistas, a quienes les urge que en México repunte el negocio de la guerra y por ello senadores en los Estados Unidos de Norteamérica y claro senadores y diputados de México, principalmente del PAN, PRI y PRD invocan que es necesario que el apoyo del gobierno de Trump se vuelva a dar y que su ejército venga a combatir a los narcotraficantes de nuestro país en nuestra tierra.